Qué cubría realmente la revisión previa

La revisión legal, financiera, fiscal o laboral anterior a la compra suele denominarse due diligence. Su alcance puede estar limitado a determinados ejercicios, sociedades, importes o materias. El informe completo y la carta de encargo permiten saber qué se examinó y qué quedó expresamente fuera.

Una advertencia concreta de los asesores tiene un significado distinto al de una reserva genérica por falta de documentos. Para valorar el conocimiento del comprador hay que leer las conclusiones junto con las preguntas pendientes, las restricciones de acceso y las decisiones tomadas antes de firmar.

No todos los documentos entregados informan de la misma manera

Tres situaciones que no deben confundirse
Información disponiblePor qué cambia la valoración
Se entrega el expediente y se explica el riesgoEl vendedor dispone de una prueba relevante de revelación. Hay que comprobar si el contrato excluye ese riesgo o, pese a conocerlo, establece una indemnidad específica.
Se incorpora un archivo entre muchos documentosImportan su contenido, el nombre, la fecha de incorporación y la posibilidad real de localizarlo. La existencia del archivo no demuestra, sin más, una advertencia suficientemente precisa.
Se responde expresamente que el problema no existeLa respuesta puede entrar en contradicción con otros documentos. Debe identificarse quién la emitió, qué se preguntó y si el contrato mantuvo o corrigió esa afirmación.

El repositorio de documentos de la operación, habitualmente llamado data room, debe conservarse con su índice, versiones, preguntas y respuestas. Una captura parcial no permite reconstruir qué información estaba accesible antes del cierre.

Lo conocido puede estar cubierto por una indemnidad

Algunos contratos excluyen las contingencias conocidas por el comprador; otros delimitan qué personas o documentos cuentan como conocimiento. También es posible pactar que el vendedor soporte un riesgo ya identificado. Por eso no conviene deducir del simple acceso a documentos una renuncia general a reclamar.

La parte que invoca la garantía debe concretar la obligación y su incumplimiento. El vendedor que opone conocimiento o revelación tendrá que aportar los documentos y circunstancias en que apoya esa defensa. Comprobar cómo funciona una garantía frente a una indemnidad.

Un expediente entregado al final de la negociación

Supuesto ilustrativo · No es un caso del despacho

El litigio laboral que apareció dos días antes de firmar

El vendedor incorpora un expediente laboral al repositorio cuando la revisión está prácticamente cerrada. Antes había contestado que no existían reclamaciones relevantes. Tras la compra, la sociedad recibe una sentencia desfavorable.

Qué habría que acreditar. La pregunta y la respuesta originales, el momento de carga, el acceso disponible, la garantía aplicable y el coste cubierto por ella.

Qué puede alegar la otra parte. Que el expediente se entregó con suficiente claridad, que los asesores lo analizaron o que el comprador asumió el riesgo al cerrar.

El dato que cambia la respuesta. Una indemnidad expresa por ese litigio puede mantener la cobertura aunque se conociera su existencia; una exclusión clara puede conducir a otra conclusión.

Qué conviene conservar antes de discutir responsabilidades

Guarda el contrato, el informe completo, las solicitudes de información, las respuestas y una copia verificable del repositorio. La notificación de la contingencia debe seguir su propio calendario; no es prudente esperar a resolver toda la discusión sobre conocimiento para comunicarla.

Una posible reclamación contra un asesor exige un análisis diferente: encargo, diligencia exigible, información disponible, destinatario del informe, causalidad y daño propio. La existencia de una contingencia no acredita por sí sola un incumplimiento profesional.

La confianza en unas cuentas auditadas y el conocimiento de una contingencia

En la STS 395/2020 las cuentas auditadas constituían una base común de valoración. La inexactitud de esa base permitió apreciar un error excusable sin exigir una revisión adicional que no resultaba razonable en aquella operación. No significa que una auditoría dispense siempre de leer advertencias concretas o de realizar las comprobaciones comprometidas.

STS 395/2020, de 1 de julio: hechos, decisión y límites

En Badajoz 1/2020 existían comunicaciones anteriores sobre la contingencia y otros acuerdos que afectaban a su coste. La diferencia no es si hubo o no una revisión previa en abstracto, sino qué se sabía, cómo se había incorporado a la operación y qué cobertura seguía pactada. Por eso conviene conservar preguntas, respuestas, documentos recibidos y sus fechas.

SJM Badajoz 1/2020, de 10 de enero: hechos, decisión y límites

Preguntas sobre esta cuestión

¿Puedo reclamar si mi asesor había señalado el riesgo?

Puede existir una reclamación cuando el contrato mantuvo una cobertura expresa, especialmente una indemnidad específica. Si el riesgo estaba excluido o fue aceptado al fijar el precio, esa advertencia puede ser una defensa importante del vendedor.

¿Necesito conservar todo el repositorio documental?

Conviene conservar una copia completa y verificable de lo que estuvo disponible durante la operación, junto con el índice y las preguntas. Permite distinguir una revelación real de una incorporación tardía o de una versión modificada.

¿Ser antiguo directivo de la empresa impide reclamar?

Ese cargo puede facilitar al vendedor la prueba de conocimiento efectivo, pero no elimina cualquier garantía contractual. Hay que separar lo que el comprador conocía por su gestión de la información que pudo ocultársele o garantizarse expresamente.

Normas y resoluciones citadas

La aplicación exige comprobar el texto del contrato y el régimen correspondiente a la operación.